¿ESTO ES LO QUE NOS ESPERA?
Me encanta, leer en la prensa todos los días y ver en la televisión local, como nuestro señor alcalde relata las maravillas de vivir en crevillent, ¡un pueblo muy tranquilo y donde nunca pasa nada!
Y yo me pregunto: ¿Realmente donde vive este hombre? Quizá en otro pueblo o ¿Lo que dice es lo que le gustaría que fuera? ¡Seguro que va a ser eso!
El lector que se decida por echarle un ojo a este artículo de opinión, puede pensar, que quiero decir con mis palabras y a donde quiero llegar con ellas. Ya que parece que no tengo un rumbo fijo ni un objetivo concreto.
Pero SÍ lo tengo, claro que lo tengo, solo hay que ver el periódico
Información del día 6 de Febrero del 2006 para poder conocer un poco la historia,
tan cierta como horripilante, que os quiero relatar. Una historia que yo viví en
primera persona y que, por tanto, puedo dar testimonio real. El artículo que he citado del día 6, aparece bastante escaso de información.
El pasado viernes 3 de febrero del 2006 a las 3.00 de la madrugada yo me encontraba en casa leyendo un libro, cuando, de repente, empecé a escuchar mucho “follón” en la
calle. Realmente no me preocupé demasiado, ya que en la calle donde vivo eso es
muy normal. Por tanto, sigo leyendo. Cual fue mi sorpresa cuando empecé a escuchar improperios de la boca de mi padre y eso sí que es raro en él ya que es demasiado respetuoso como para ponerse así. Pero no era para menos.
Ahora sí, decidí dejar de leer y levantarme, para comprobar qué estaba pasando. Cuando lo vi, lo que estaba pasando me dio bastante miedo. Una muchedumbre de muchachos que no tendrían más de 17 años estaba rompiendo a diestro y siniestro todo lo que
encontraban a su paso. Todos se comportaban como verdaderos locos. Empezaron tirando los contenedores que se encuentran situados en la calle Santo Tomás, continuaron por ambos lados de la Avenida de Madrid, dando patadas a
todos los coches que se encontraban aparcados rompiendo todos los
retrovisores de los mismo.
No contentos con arremeter con todos los retrovisores (el de mi coche incluido),
tiraron al suelo otro contenedor y siguieron su rumbo hasta llegar a
Fontenay donde al parecer, dicho gentío se calma hasta el mismo momento que llega la policía local. Por cierto, solamente tres policías para unos 50 muchachos.
Bueno, la historia sigue en el momento que yo bajo a la calle a reclamarle a
la policía que hagan algo, etc... pero eso no tiene mayor relevancia, porque
no me hicieron ningún caso. Lo único que hicieron fue arrastrar los
contenedores hacia la acera para dejar paso a los coches y se fueron, no sin antes escuchar los aplausos y cachondeos de los alegres vándalos. Al final, todos se fueron a su casita a dormir como angelitos, porque la policía no se llevó a ninguno.
Después de una noche como esta, lo que más me dolió fue que cuando subí a mi casa, vi la cara de mi padre entre lágrimas, diciéndome: "Maria José vaya juventud que tenemos, ¿es esto lo que nos espera?, que les pasa a estos chicos".
Y yo me pregunto, y le reclamo al señor Alcalde de Crevillent: ¿Usted se
entera de todo esto? o ¿Prefiere no saberlo? ¿Qué le pasa a estos chicos? ¿No
tienen ningún tipo de motivación? ¿No tienen ningún espacio de ocio para
poder explayarse? ¿Qué pasa en este pueblo? Éste, mi pueblo y el suyo, es el mismo que usted “cogió de piedra y ha convertido en ....” (¡creo que usted sabe terminar la frase!).
Pienso que NO puede estar orgulloso, ya que lo ha convertido en una ciudad
dormitorio. Una ciudad donde la gente venimos solo a dormir, porque no soportamos la idea de vivir aquí, en éste que siempre ha sido nuestro pueblo. Usted, con sus políticas, ha edificado un pueblo donde no se respeta la integridad física ni las propiedades ajenas, y, para más INRI, de un tiempo a esta parte, ya no se respeta a la policía.
Señor alcalde, quiero, y necesito, darle un consejo, “déjese de tanta firmita en la plaza, y de lucir sus mejores galas y concéntrese en los problemas reales que los crevillentinos tenemos, porque si usted está desgastado, pensando en otras cosas y no tiene soluciones para nada, eso no es nuestro problema”.
MARIA JOSÉ PÉREZ VERGARA
Vocal de la Ejecutiva local
Del PSPV-PSOE de Crevillent